Tras el resguardo frío del cristal revelo el cortinaje
deslumbrando la penumbra del hogar.
El paisaje, verde ayer, más allá de los cables
estremecidos ante la frescura del día, se guarece bajo el manto almidonado en
nieve.
Un fino manto en cellisca, desvela, en lenta agonía, la
adormecida ciudad.
Tras los cristales, aparecen manos infantes, alborotando transparentes
visillos.
El cercano Turó, de mi infancia y juventud, luce su cerro
verdoso, durmiendo el piñar entre el susurro del viento, agujas de pino alfombrando
su ira.
Más allá, abandonando laderas de acuarelas, despierta la
serranía vistiendo sus enaguas de blanca nieve, como doncella en su boda.
Una corriente de luz, desvela mi ensueño tras el cristal,
desertando mi pensamiento el poema vestido de blanco.
Hola apreciado Manuel, qué caro estás de ver, espero que te encuentres bien.
ResponderEliminarTu post, muy bonito y las fotos preciosas.
Un abrazo Virtual y BFDS.
Mª Trini; creo que se introdujo el gazapo impreso sin corrección a tiempo. Interpreto ese “caro estás de ver” por las correctas “claro estás como el día de ayer”. Broma tonta aparte, decirte, como dice el bolero ..y el tiempo que me queda libre si me es posible lo dedico a leerte, a leer y ver el inmenso mar de este espejo.
EliminarDos horas han pasado de tu despertar en domingo, esperando que el calor de este encuentro acompañe tu día, tus días, como el calor humeante del primer café, ese aroma a las seis de la mañana que inunda tu estancia.
Gracias, tantas, por tu labor aquí y allá. Besos, tantos, acogedores como el humeante café humedeciendo tus labios en la fría mañana.
Me gustan estas letras vestidas de blanco y verlas en ese paisaje de las fotos
ResponderEliminarpreciosas! las palabras y las imágenes
un abrazo
Letras blancas como la amanecida mañana bajo un cielo azul y un horizonte gris. La luz incolora en mi estancia, deslumbrante, empujó mis pasos hacia la calle. Montaña arriba, vivo entre mar y montaña, fue una gozada de niño dejar la huella de mis zapatos en los vírgenes centímetros de la blancura alfombrada bajo el verde asfixiado, a derecha e izquierda del sendero, separados por no se sabe que orden, la brisa desnudaba los almendros en flor de hace unos días, dejando a sus pies el adorno rosado sobre la nívea
EliminarMe hacen gracia las cuerdas de tender, con lo que no se si son gotas de aguanieve capturadas por el objetivo, quietas, o "chupetes" de hielo. Parece un pentagrama de música gélida, llena de silencios.
ResponderEliminarBuen lunes helado.
Las lágrimas de la madrugada quedaron tendidas sobre las cuerdas. Licuadas las gotas, algunas, como pequeñas transparencias de burbujas, resistieron suspendidas sobre la soga hasta el fin de su transito, cayendo al vacío esparciendo su silencio.
EliminarMartes se presenta algo más clemente.
Paisajes combinados por el lirismo de la palabra,
ResponderEliminarcadenas de arte y vida.
Hoy el folio blanco se viste de tus palabras, hoy tus palabras se hacen eco en el folio en blanco.
ResponderEliminarUn beso.